«Alguien dijo que cuando uno tiene pocos amigos los disfruta más…. Eso mismo me sucede cuando tengo la oportunidad de ver los trabajos de mis «amigos» de afición (no muchos, algo habré hecho mal, pero sí selectos): que siempre me llenan, me entusiasman, me hacen soñar, y viajar, y vivir… porque suelen ser grandes trabajos, como es el caso de este libro, seguro que realizado con la misma pasión con la que uno humildemente intenta hacer los propios. Y lo que es mejor, siempre estará ahí (como los amigos) para cuando lo quiera disfrutar. Gracias Virgilio por compartir un trocito de tu «cuore» conmigo».
Dani