Virgilio Hernando Vañó -uveñe- Fotografía

«Me gusta, viendo esas fotos me entran unas ganas locas de ir a Nápoles, que además nunca estuve allí. Es un libro muy evocador y repleto de imágenes bellas que una vez más nos convencen de que la vida y lo hermoso están en el caos. Enhorabuena».

Jose

«Me acaba de llegar el libro—precioso, espectacular, una verdadera obra de arte- mi más sincera enhorabuena y gracias por tu dedicatoria»

Emilio

«Alguien dijo que cuando uno tiene pocos amigos los disfruta más…. Eso mismo me sucede cuando tengo la oportunidad de ver los trabajos de mis «amigos» de afición (no muchos, algo habré hecho mal, pero sí selectos): que siempre me llenan, me entusiasman, me hacen soñar, y viajar, y vivir… porque suelen ser grandes trabajos, como es el caso de este libro, seguro que realizado con la misma pasión con la que uno humildemente intenta hacer los propios. Y lo que es mejor, siempre estará ahí (como los amigos) para cuando lo quiera disfrutar. Gracias Virgilio por compartir un trocito de tu «cuore» conmigo».

Dani

«Visité Nápoles hace un par de años y tus fotos me han hecho revivir lo que sentí en esa bellamente caótica ciudad. Me interesa mucho el libro; las fotos que he visto, las citas destilan una sensibilidad extraordinaria».

Paco

«Ya me ha llegado!!! Precioso, una obra de arte, enhorabuena Virgilio y muchas gracias por tan bonita dedicatoria! Ahora lo que me apetece es verlo a poquitos para disfrutar lenta y gozosamente. Me encanta también el guiño de máquina de escribir en la introducción. Le va genial. No conozco Napoli pero lo apunto en mis sitios próximos!» .

Teresa

«Me parece un trabajo muy logrado, distinto a lo habitual. Y lo digo porque conozco Nápoles -o mejor dicho, creía que la conocía, de cuando estuve allí- pero no la conocía si “escuchamos atentamente estas fotografías”. «Una visita profunda, detallada, meticulosa, y sincera a la Vida napolitana, a su realidad urbana que, efectivamente, tal y como dice M Teresa Gutiérrez en el prólogo, despierta el deseo de volver a visitarla, para -añadiría yo- visitarla de verdad».

Carlos

«Gracias, Virgilio, has conseguido una gran colección, un modo mejor de mirar la vida y esa ciudad fantástica (fantástica porque parece no pertenecer al mundo en que vivimos) que es Nápoles. Muchas suerte en tu andadura»

Antonio